Durante décadas, los científicos han estudiado la biología, los movimientos y las tendencias poblacionales de la foca monje hawaiana en peligro de extinción (población salvaje estimada: 1.600). Sin embargo, hasta hace poco, su comunicación submarina seguía siendo en gran medida un misterio. Una nueva investigación, publicada en 2021, cambió eso y descubrió 20 llamadas previamente indocumentadas entre 25 vocalizaciones distintas. Este descubrimiento no se trata sólo de catalogar sonidos; se trata de comprender cómo estas focas interactúan, cazan y sobreviven en un océano que cambia rápidamente.
El mundo silencioso revelado
Investigadores de la Universidad de Hawai’i en Mānoa desplegaron grabadores submarinos (SoundTraps) en todo el archipiélago hawaiano para recopilar más de 4.500 horas de datos acústicos, lo que dio como resultado más de 23.000 vocalizaciones grabadas. El análisis reveló que las focas monje hawaianas no son criaturas silenciosas. Utilizan mucho el sonido, especialmente bajo el agua, donde la visión es limitada. Esta dependencia de la acústica hace que su comunicación sea vital para encontrar pareja, localizar comida y mantener la cohesión social.
Un repertorio vocal complejo
El estudio identificó seis llamadas “elementales” (sonidos básicos) y 19 llamadas “combinacionales”: secuencias únicas de estas unidades básicas unidas sin pausas. Este nivel de complejidad es inusual entre los pinnípedos (focas, leones marinos, morsas). Una investigadora, Kirby Parnell, describió la capacidad de combinar llamadas como algo que no había observado en otras especies de focas. Por ejemplo, las focas combinan el “croar”, el “tarareo”, el “gruñido” y el “grito” en vocalizaciones distintas que pueden tener significados específicos.
Por qué esto es importante: implicaciones para la conservación
Comprender estas vocalizaciones es crucial para los esfuerzos de conservación. La foca monje hawaiana es una especie en peligro de extinción que enfrenta amenazas de la actividad humana, incluida la contaminación acústica. Los fuertes sonidos submarinos provenientes de barcos, sonares y construcciones pueden interrumpir su comunicación, lo que les dificulta encontrar pareja o evadir a los depredadores.
Los investigadores descubrieron que las focas monje vocalizan a bajas frecuencias (por debajo de 1 kHz), que son particularmente susceptibles a la interferencia del ruido generado por humanos. Saber esto permite a los científicos evaluar el impacto de la actividad humana en su comportamiento y audición. El estudio es un paso fundamental hacia la protección de estos animales, ya que comprender su comunicación es esencial para mitigar las amenazas y garantizar su supervivencia.
Las observaciones de campo confirman el comportamiento vocal
Expertos como Dana Jones, directora de Ohana, la organización de preservación de la foca monje hawaiana, han observado de primera mano durante mucho tiempo la naturaleza vocal de las focas. Recuerda una foca apodada “KP2” que vocalizaba incesantemente cuando quedó huérfana cuando era un cachorro, y otra que vocalizaba en voz alta mientras cazaba en un canal local, molestando a los residentes. Estas anécdotas respaldan los hallazgos científicos: las focas no sólo duermen tranquilamente en la playa; se comunican activamente bajo el agua.
El futuro de la investigación en comunicación con focas
La siguiente fase de la investigación implica utilizar grabadoras durante períodos prolongados (hasta un año) para identificar patrones estacionales en las vocalizaciones. Los investigadores también están utilizando dispositivos de seguimiento montados en sellos con capacidades de grabación de video y audio para vincular llamadas específicas con comportamientos observados, como rituales de búsqueda de alimento o apareamiento. Una teoría sugiere que el llamado “quejido” puede estar asociado con la búsqueda de comida.
“Estos son estudios fundamentales y sólo pequeñas piezas del rompecabezas general… Al trabajar con una especie en peligro de extinción, necesitamos comprender todo lo que podamos, y esta es una pieza del rompecabezas”, dice Kirby Parnell.
Al desentrañar los secretos de la comunicación de las focas monje hawaianas, los científicos esperan comprender mejor su comportamiento, protegerlas de la interferencia humana y garantizar la supervivencia de esta especie en peligro de extinción.

























