Calor intempestivo rompe récords en todo el sur de EE. UU.

11

Una ola de calor sin precedentes en enero está azotando el sur de los Estados Unidos, con temperaturas que se elevan muy por encima de los promedios estacionales y batiendo récords en varios estados. El fenómeno, impulsado por un sistema persistente de alta presión y aguas inusualmente cálidas del Golfo de México, ha llevado a los termómetros a lecturas similares a las del verano en pleno invierno.

Temperaturas récord

Ciudades de Texas, Oklahoma y Luisiana ya han reportado niveles récord. Houston, Texas, alcanzó los 82 °F (28 °C), Tulsa, Oklahoma, alcanzó los 74 °F (23 °C) y Baton Rouge, Luisiana, registró 81 °F (27 °C) solo el martes. Los pronósticos predicen temperaturas aún más altas, con algunas áreas en el Valle del Río Grande de Texas potencialmente alcanzando los 90°F (32°C). El Servicio Meteorológico Nacional estima que más de 30 estaciones podrían igualar o superar récords históricos.

El papel del cambio climático

Esta ola de calor no es un hecho aislado. Los científicos de Climate Central han descubierto que el cambio climático ha hecho que estas temperaturas extremas sean entre 1,5 y cinco veces más probables. La tendencia es particularmente alarmante si se consideran los mínimos nocturnos, que se están calentando al doble de ritmo que los máximos diurnos, lo que ofrece poco respiro del calor. El reciente aumento se produce tras un récord el 25 de diciembre, cuando Estados Unidos experimentó el día de Navidad más caluroso jamás registrado, superando el máximo anterior por un margen significativo de 3°F (1,7°C).

Alivio a corto plazo, tendencias a largo plazo

Se espera que la actual ola de calor sea de corta duración, con un frente frío a punto de desplazarse por todo el país y restablecer las temperaturas a niveles normales. Sin embargo, este breve respiro no disminuye el patrón más amplio de fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes e intensos. El hecho de que se batieran récords por tales márgenes, especialmente en un área grande, pone de relieve la rapidez con la que están cambiando los patrones climáticos.

La creciente frecuencia de temperaturas fuera de temporada subraya los efectos acelerados del calentamiento global, enfatizando la necesidad de continuar con la investigación y los esfuerzos de mitigación para abordar las consecuencias a largo plazo del cambio climático.

Si bien una ola de frío traerá un alivio temporal, la tendencia subyacente de noches más cálidas y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos sugiere que esta ola de calor de enero es un presagio de lo que podría convertirse en la nueva normalidad.

попередня статтяLa primera extinción masiva allanó el camino para los vertebrados con mandíbulas
наступна стаття¿Pueden los tutores de IA fomentar una mentalidad de crecimiento? Una mirada a las promesas y los peligros de la IA personalizada en la educación