Los investigadores han descubierto pruebas notables de que los guepardos vagaron por la Península Arábiga durante milenios, con el descubrimiento de 61 restos esqueléticos y momificados naturalmente escondidos en cuevas en todo el norte de Arabia Saudita. Este hallazgo, detallado en un nuevo estudio publicado en Communication Earth & Environment, confirma que los guepardos habitaron la región hace tan sólo 130 años, y tan atrás como 4.000 años antes de su desaparición, hace entre 49 y 188 años.
Una presencia milenaria
Los restos incluyen siete guepardos momificados de forma natural, preservados por el clima árido del desierto, junto con restos de esqueletos. La datación por carbono reveló que los especímenes más antiguos vivieron hace unos 4.000 años, mientras que los más recientes murieron hace aproximadamente 130 años. Esta presencia a largo plazo contradice las suposiciones sobre la reciente llegada de los gatos a la zona.
Cambios genéticos a lo largo del tiempo
El análisis genético de tres especímenes momificados reveló un cambio sorprendente en las subespecies a lo largo de los siglos. Los restos más antiguos mostraron vínculos más estrechos con el guepardo del noroeste de África, mientras que las muestras más recientes se alinearon con el guepardo asiático en peligro crítico de extinción, que ahora se encuentra principalmente en Irán.
“Fue una gran sorpresa”, afirma Ahmed Boug, autor principal del estudio y director general del Centro Nacional para la Vida Silvestre de Riad. “Parece haber habido un cambio en la subpoblación presente o dominante en la región a lo largo del tiempo”.
Esto sugiere que la población de guepardos dominante en Arabia no era estática, sino que experimentó cambios en su composición genética con el tiempo. Las razones exactas de esto aún no están claras, pero los datos apuntan a cambios dinámicos en lugar de una coexistencia constante de subespecies.
Impacto humano y esfuerzos de reconstrucción
El estudio no atribuye la desaparición de los guepardos al cambio climático, dadas las condiciones históricamente duras de la región. En cambio, los investigadores creen que las presiones humanas, incluida la caza furtiva y la invasión del hábitat por parte de la industria y el desarrollo residencial, impulsaron el descenso.
Los hallazgos tienen implicaciones significativas para los esfuerzos de reconstrucción en curso en Arabia Saudita, incluidos posibles programas de reintroducción de guepardos. Comprender la diversidad genética histórica de los guepardos en la región será fundamental para obtener e integrar nuevas poblaciones, garantizando un acervo genético más rico y resiliente.
El descubrimiento subraya la importancia de preservar los hábitats naturales y mitigar los conflictos entre humanos y vida silvestre para prevenir futuras extinciones. La historia de la Península Arábiga con los guepardos demuestra que incluso las especies más resistentes pueden desaparecer bajo presión, pero también ofrece un camino hacia la restauración si se sustenta en evidencia científica sólida.

























