Una explosión ártica excepcionalmente severa y un “ciclón bomba” que se intensifica rápidamente están convergiendo en el este de Estados Unidos, amenazando con temperaturas gélidas, condiciones de tormenta de nieve y perturbaciones generalizadas. El evento es digno de mención no sólo por su impacto inmediato sino también por las tendencias más amplias que destaca con respecto al clima extremo en un clima cada vez más cálido.
El frío extremo se hunde hacia el sur
Un intenso aire frío está barriendo el centro y el este de Estados Unidos, empujando las temperaturas a niveles bajo cero en el Medio Oeste y el Valle de Ohio. El frío está llegando inusualmente al sur: Florida se está preparando para sus temperaturas más frías en más de una década, y se espera que incluso regiones típicamente templadas como Orlando y Daytona Beach experimenten mínimas de -6 grados Celsius (20 Fahrenheit). La combinación de condiciones ya frías y esta nueva incursión en el Ártico harán de esta una de las olas de frío más severas de los últimos tiempos.
Ciclón bomba se intensifica frente a las Carolinas
Para aumentar el peligro, un importante ciclón bomba (una tormenta que se intensifica rápidamente) se está fortaleciendo frente a la costa de las Carolinas. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que algunas áreas podrían registrar nevadas totales que no se habían visto en más de 30 años. El término “ciclón bomba” proviene de la rápida caída de la presión atmosférica, de al menos 24 milibares en 24 horas, asemejándose a una explosión a la inversa. Si bien los ciclones bomba no son infrecuentes (al menos uno azota los EE. UU. cada invierno), éste se está formando inusualmente en el extremo sur, lo que aumenta su impacto en regiones no acostumbradas a tormentas invernales severas.
Se esperan impactos generalizados
Más allá de las fuertes nevadas, la tormenta traerá fuertes vientos, lo que podría crear condiciones de tormenta de nieve peligrosas a lo largo de la costa este. Las zonas costeras se están preparando para las inundaciones y se espera que los vientos helados bajo cero se extiendan hacia el sur. La gravedad se ve agravada por las recientes tormentas de hielo que ya han preparado la atmósfera para condiciones climáticas extremas, profundizando el contraste de temperatura entre las masas de aire frío y cálido.
Cambio climático y riesgos futuros
Los científicos señalan que los océanos y la atmósfera más cálidos, impulsados por el calentamiento global, están exacerbando estos fenómenos climáticos extremos. Richard Rood, científico atmosférico de la Universidad de Michigan, explica que el aumento de los contrastes de temperatura está impulsando el rápido desarrollo de ciclones bomba. Esto sugiere que este tipo de tormentas pueden volverse más frecuentes e intensas en el futuro, particularmente en regiones como las Carolinas, que son cada vez más vulnerables.
La convergencia de un frío extremo y una poderosa tormenta subraya los crecientes riesgos de la volatilidad meteorológica impulsada por el clima. El este de Estados Unidos enfrenta un período invernal desafiante y este evento sirve como un claro recordatorio de la creciente urgencia de abordar el cambio climático.


























