En los Juegos Olímpicos de Invierno de 2024 en Italia se produjeron una serie de incidentes vergonzosos: medallas de oro que se rompieron durante las celebraciones de la victoria. A atletas como Breezy Johnson y Justus Strelow se les rompieron o se les cayeron las medallas, lo que provocó burlas en las redes sociales y una investigación por parte del comité organizador. Esto no fue sólo mala suerte; fue un defecto de diseño exacerbado por los ambiciosos objetivos de sostenibilidad de los Juegos.
El diseño roto
Las medallas, elaboradas con metales reciclados en hornos de energía renovable, presentaban un diseño asimétrico que representaba Milán y Cortina d’Ampezzo. Si bien estéticamente impactante, la fijación de la cinta era débil. A diferencia de los bucles tradicionales, la cinta se introduce en una cavidad interna asegurada por un cierre de seguridad separable para evitar el estrangulamiento. Este cierre, pensado como elemento de seguridad, resultó ser el punto del fracaso.
¿Por qué se rompieron?
El análisis metalúrgico apunta a varias causas probables. Según Laura Bartlett, profesora asociada de ingeniería metalúrgica, el problema podría ser tan simple como piezas de tamaño insuficiente o uniones débiles. La delgada sección transversal que soporta la pesada medalla podría haber sido insuficiente, o la contaminación durante la soldadura podría haber introducido debilidades microscópicas.
El frío no fue un factor; La plata y el oro siguen siendo dúctiles incluso a temperaturas bajo cero. Una verdadera grieta sugiere un defecto de fundición preexistente, como un “desgarro caliente” debido a la tensión interna durante el enfriamiento. The medals were made using investment casting—a process ideal for detail but prone to flaws if not executed perfectly.
### ¿Metal reciclado? No es el problema
A pesar del uso de materiales reciclados, los expertos en metalurgia confirman que ese no era el problema. Las fundiciones modernas pueden refinar la chatarra hasta obtener una calidad casi virgen, y la casa de la moneda utiliza la fusión por inducción, un proceso común y confiable. El problema no fue el material, sino la mecánica del diseño.
Una historia de los problemas con las medallas olímpicas
Esto no es nuevo. Las medallas olímpicas siempre han presentado desafíos de diseño. La transición a las medallas colgadas con cinta en 1960 introdujo problemas de ingeniería con los que los organizadores de los Juegos han luchado desde entonces. Los Juegos de Turín 2006 lo solucionaron pasando la cinta directamente a través de la medalla, mientras que las medallas de París 2024 sufrieron corrosión química debido a un barniz protector defectuoso.
El precio de la ambición
Las medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2024 representan la creciente tensión entre la ambición estética y el diseño funcional. Los diseños complejos, los ambiciosos objetivos de sostenibilidad y las incesantes demandas de los deportes de alto rendimiento crean un problema de ingeniería más difícil. Las medallas rotas fueron un recordatorio de que incluso las innovaciones bien intencionadas pueden fracasar si no se prueban y ejecutan rigurosamente.


























